En Perú las amenazas de ciberseguridad más comunes son el phishing, el robo de contraseñas, el malware, el ransomware, las fallas en sitios web, el fraude por correo corporativo, los ataques DDoS, los riesgos con proveedores, los errores de configuración en la nube y las filtraciones de datos.
Estas situaciones terminan en ciberataques cuando alguien logra entrar a una cuenta o sistema, interrumpe un servicio o manipula información para obtener dinero o acceso.
Si una empresa usa correo, un sitio web, plataformas de pago o sistemas de ventas, ya tiene puntos que se pueden atacar. Por eso conviene conocer estas amenazas y tomar medidas simples, como un seguro multirriesgo.
Además, entender los tipos de ciberataques ayuda a priorizar que no todo requiere grandes inversiones, pero sí orden y precaución.
Principales amenazas de ciberseguridad
1) Phishing y suplantación de identidad
El phishing es un engaño que llega por correo o mensajería. El objetivo es que alguien haga clic, entregue datos o apruebe una acción.
- Mensajes con urgencia como “pague hoy”, “su cuenta se bloquea”, “cambió la cuenta bancaria”.
- Enlaces que llevan a páginas falsas para robar claves.
- Archivos adjuntos que piden habilitar contenido o macros.

2) Robo de contraseñas y accesos
Muchos ataques ocurren porque las contraseñas se filtran, se repiten en varios servicios o se mantienen sin control. En esos casos, el atacante entra con una clave que ya existe.
- Inicios de sesión desde lugares u horarios que no corresponden.
- Muchos intentos fallidos en una cuenta.
- Actividad en el correo que el usuario no reconoce.
3) Malware (programas maliciosos)
El malware se instala cuando alguien abre un archivo peligroso, descarga un software inseguro o usa equipos desactualizados. A veces se nota de inmediato, pero otras veces solo roba información.
- Archivos o programas que aparecen sin autorización.
- Lentitud repentina o comportamientos extraños del navegador.
- Alertas de seguridad repetidas sin causa clara.
4) Ransomware (secuestro de archivos o sistemas)
El ransomware cifra archivos o bloquea sistemas y luego exige un pago. Cuando afecta la facturación, atención o coordinación con clientes, el daño se vuelve a nivel operativo.
- Archivos que dejan de abrir o cambian de extensión.
- Mensajes de “rescate” dentro del equipo o servidor.
- Carpetas compartidas que se vuelven inaccesibles.
5) Fallas en sitios web y aplicaciones
Aquí suele aparecer la pregunta cómo proteger una web. La respuesta es mantener el sitio actualizado y limitar accesos. Muchas intrusiones parten por plugins viejos, contraseñas débiles o paneles expuestos.
- CMS o plugins sin actualizar por meses.
- Panel de administración sin doble verificación.
- Formularios o integraciones mal configuradas.
6) Fraude por correo corporativo (BEC)
Este tipo de ciberataque apunta a pagos. El atacante suplanta a un ejecutivo o toma control de una cuenta y pide transferencias, cambios de cuenta bancaria o aprobación de facturas.
- Solicitudes de pago urgentes, fuera de lo habitual.
- Cambios de cuenta bancaria en el último momento.
- Reenvíos automáticos activados en un correo sin explicación.
7) DDoS (cuando tumban un sitio o servicio)
Un DDoS busca dejar fuera de línea un sitio o sistema saturándolo con tráfico. No siempre hay robo de datos, pero sí impacto si el sitio se usa para vender, atender o recibir solicitudes.
- Sitio web muy lento o con caídas repetidas.
- Picos de tráfico que no coinciden con campañas o ventas.
- Servicios que fallan por minutos u horas sin causa interna clara.
8) Riesgos con proveedores y terceros
Muchas empresas usan servicios de otras compañías para funcionar, como el correo corporativo, almacenamiento en la nube, sistemas de facturación, plataformas de pago, páginas web, soporte técnico o software de gestión.
Si uno de esos proveedores sufre un incidente o si mantiene accesos demasiado amplios, el problema puede afectar también a la empresa.
- Cuentas de proveedores con permisos que no necesitan.
- Integraciones conectadas sin revisión de accesos o sin registro de actividad.
- Dependencia de un solo servicio sin alternativa si se cae.
9) Errores de configuración en la nube
No siempre hay un ataque complejo. A veces se exponen datos por una mala configuración como archivos públicos, permisos excesivos o llaves compartidas sin control.
- Carpetas accesibles sin autenticación.
- Permisos que permiten descargar información sensible.
- Llaves o tokens guardados en lugares inseguros.

10) Filtraciones y errores internos
Parte importante de las amenazas de ciberseguridad ocurre por prácticas internas como compartir claves, usar cuentas genéricas, enviar documentos al destinatario equivocado o trabajar desde equipos sin protección.
- Cuentas compartidas por varias personas.
- Documentos sensibles que circulan sin control.
- Equipos sin bloqueo, sin cifrado o sin actualizaciones.
¿Por qué estas amenazas se repiten?
Muchas campañas se envían a miles de empresas al mismo tiempo. Por eso, cuando ocurre un ataque grande fuera del país, los atacantes suelen aprovechar lo mismo: contraseñas repetidas, falta de doble verificación, sistemas sin parches y errores humanos en pagos.
Si se busca una definición simple, el significado de ataque cibernético se puede entender como una acción que busca afectar la información o sistemas de una organización, ya sea robando datos, cambiándolos o dejando servicios fuera de funcionamiento.
Acciones básicas para bajar el riesgo
Estas medidas ayudan a reducir exposición sin complicar la operación:
- Activar doble verificación en correo y accesos críticos.
- Revisar contraseñas y eliminar cuentas que ya no se usan.
- Actualizar el sitio web, plugins y sistemas internos con frecuencia definida.
- Confirmar que existen respaldos y que se pueden restaurar.
- Definir un canal interno para reportar incidentes y actuar rápido.
Accede a un seguro multirriesgo y continúa con tus operaciones
Un incidente digital puede detener procesos, generar reprocesos y aumentar costos de recuperación. Por eso, además de medidas de seguridad cibernética, muchas empresas revisan su gestión de riesgo de forma más amplia, incluyendo coberturas para proteger activos del negocio.
En ese contexto, en Avla sabemos de la importancia de las aseguradoras para empresas y por ello contamos con un seguro multirriesgo. Puedes solicitar una cotización para revisar tu caso y definir una cobertura según tu necesidad.
